Este fin de semana he hecho algo, que hacía mucho tiempo que no hacía.
He conseguido relajarme, no sé si ha sido el buen tiempo, la verdad es que estaba un poco harta de las nubes grises y la lluvia.
Aproveché el fin de semana para coger mi furgonetin y pasármelo en la playa.
No sé si muchos de vosotros sabéis lo que significa dormir, justo en frente del mar.
Despertarte a la mañana y sentir esa brisa cálida en tu rostro (aunque tengo que decir que esta vez, precisamente cálida no era, digamos que un poco heladora)
Me levanté y directamente me di un baño congelador, seguidamente, cogí mi toalla y me tumbé para secarme.
Notaba el sol que me calentaba, pero de repente una nube se puso delante y ……
A correr que aunque aprieten las ganas del calor, el tiempo sigue sin acompañar.
Volví a la furgoneta, me habían entrado ganas de desayunar, calenté un poco de leche y me tomé un café caliente acompañado de mis amigas las magdalenas.
Me llevé un libro, el alquimista, de Paulo coelho, lo he leído mil veces pero es de esos libros que según en que situación lo leas cambia el sentido del libro.
Si, estaba a gusto, con mi forro polar hasta las orejas, seguí leyendo.
Hacía tiempo que no conseguía centrarme a leer, pero lo estaba consiguiendo y me sentía bien.
Di mil paseos por la playa, hasta me fui a buscar caracolillos a las rocas, recordando mi infancia con mis amigos del pueblo.
Al día siguiente me apetecía un poco de actividad, mi tabla me acompañaba por supuesto, pero las olas no, así que me puse el neopreno y me fui a remar un poco, que no esta mal coger un poco de fondo.
Cuando salí, llegue a una conclusión, tengo que dejar el puñetero tabaco, si a partir del lunes lo dejo.
Estamos a jueves y señores no he cumplido mi promesa.
El puñetero trabajo me estresa y necesito fumar, si, ¿os acordáis de lo de la isla?
Pues creo que lo voy a llevar a cabo, por que he decidido que es la única manera de relajarme y dejar todos los malos vicios,( aunque alguno siempre hay que tener)
El lunes se me hizo más pesado, el martes había que volver al trabajo y empezaba a comerme la cabeza de nuevo.
Volví a casa y me di una gran ducha, tenía que quitarme los ocho kilos de salitre que llevaba encima y vuelta a la realidad a la cama que mañana hay que madrugar.
Un saludo
Jose — 04-05-2006 11:53:59
trastillo — 04-05-2006 15:26:30
Jose — 04-05-2006 16:03:15
Jafatron — 04-05-2006 17:10:37
trasti — 05-05-2006 09:17:49